martes, 6 de noviembre de 2012

NUEVA TEMPORADA DE YO DENUNCIO EN MÁLAGA

Hay mucho nuevo que decir, mucho nuevo que protestar... muchas irregularidades y desatenciones en nuestra Málaga la bella, esa a la que algunos intentan afear y desprestigiar. 

Esta tierra tiene muchos fallos pero su grandeza reside en la simpatía de sus ciudadanos, esa hospitalidad que la diferencia del resto de ciudades del mundo, ni mucho menos que decir de España y destacable en Andalucía, mejorando lo presente. Es por tanto que quiero denunciar desde este blog una y otra vez todos los fallos que, lejos de hacernos sentir avergonzados, nos hace grandes por la honradez de reconocer nuestros fallos, expresarlos y tratar así de corregirlos.

Comienzo nueva temporada en el blog, en Noviembre de 2012, a poco de cerrar un año difícil en donde, afectados por la crisis, se condiciona un carácter más agrio que hace a esta maravillosa ciudad un poco más arisca de lo normal, aunque bien podría estar justificado: 

Unas obras del metro que no acaban y que no están siendo gestionadas de la manera más beneficiosa para la ciudad; un paro que azota sin piedad y con macabro interés el territorio malacitano; un cuerpo de seguridad que cada día se parece más al de los años de la ley seca americana, en lo que a tomarse la interpretación de la ley a su manera y con total impunidad y consentimiento valiéndose de cualquier artimaña se refiere; y una alcaldía que no para de meter la pata, con el agravante de hacerlo de manera más catastrófica cuando es "sin intención"...

Es por ello que no podemos permanecer callados, lo mínimo es informarnos y ACTUAR.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

LUCECITAS DE NAVIDAD

Con tanta lucecita a uno se le olvida de que va la cosa, no hacen más que provocar el gasto en plena crisis, es necesario movilizarse hasta el ayuntamiento para quejarnos, ¡HOOMBREEE YAA!, tanto gasto... que son 900.000 euros los que se van a gastar en lucecitas, ya podrían dárselo a los malagueños, o invertirlos para que se generen empleos, que tanta falta hace. Aparte de la contaminación lumínica que ello proporciona a un "no poco" contaminado planeta, ¿encima esto?, ¿para qué?, ¿para que consumamos más? ...¡VENGA HOMBRE!.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Ayuntamiento y LIMASA, pasan

LIMASA (Servicios de limpieza de Málaga) y el "Excelentísimo Ayuntamiento de Málaga" pasan de reubicar los contenedores de residuos urbanos en la provincia, así como de repararlos. En el video que se muestra debajo del párrafo, se puede ver claramente como noche tras noche, son conscientes los operarios de LIMASA de la mala ubicación de los contenedores de la ciudad; estos están situados encima de la acera, sin un hueco predeterminado para ellos, ocupando gran parte de la acera y dejando un paso ridículo a los viandantes que se tienen que arremolinar en el punto de encuentro entre los limites de las viviendas colindantes y el contenedor.

 El camión de LIMASA recogiendo la basura del contenedor, asimilando como normal que ocupa tal volumen de acera

No además sin omitir que, la palanca que hay que hacer para abrir estos contenedores de forma automática está bastante dura; lo cual para un joven no tendría mayor preocupación que la anecdótica, pero si para personas de avanzada edad (las cuales pueblan en superioridad nuestra España envejecida) que además tienen que sufrir en muchos casos roturas de estos sistemas de palanca para apertura automática que a menudo fallan: o bien no suben lo suficiente la puerta del contenedor o bien carecen de apoyo, y solo se encuentra un saliente de lo que antes era un mecanismo. ¿Nadie se da cuenta?, ¿no debería haber inspectores que revisaran este tipo de cuestiones y fallos?

tras empujar el contenedor e inclinarlo, la palanca hizo su efecto y consiguió elevarse por un día hasta donde
debería hacerlo de un modo normal siempre. Ni con éste método se dieron por enterados de que estaba roto,
y lo volvieron a colocar al día siguiente en el mismo sitio, sin aportar solución alguna.


Con la cantidad de obras vigentes en Málaga, la de numerosos inconvenientes que suponen el sinfín de vallas y agujeros que tiene nuestro área metropolitana, la mala ubicación que estas obras ostentan (anteriormente citadas en otras entradas de este blog) y la de dinero derrochado en mini-apaños como los realizados para subsanar el problema del alcantarillado con respecto a la gestión ineficaz del sobrante de agua que se realiza cuando llueve más de lo normal. Pueden verlo en las imágenes:


con material suficiente en este tema como para abrir otra entrada diferente. Aquí es más que normal tener que soportar inundaciones y charcos inmensos debido a este tipo de problemas.




¿De verdad no pueden hacer otra de esas superconstrucciones para dejar acondicionados de una vez y para siempre unos contenedores subterráneos que les servirán a muchos de los vecinos para siempre?, ¿tan necesarios son en el centro de nuestra ciudad pero no en los barrios periféricos?, ¿es que somos menos malagueños, menos ciudadanos… o simplemente más tontos y tolerantes?
 
en otras zonas, la misma realidad. No existen contenedores subterráneos para el clero


Si bien he de romper una lanza a favor de LIMASA por realizar normalmente una tarea eficaz e ir superándose día a día, consiguiendo realmente una Málaga más limpia, en consonancia con su promesa y labor, el otro día, sin ir más lejos, paseando por la noche descubrí que estaban llevando a cabo una tarea de limpieza de los ruinosos contenedores de basura y de algunas calles del barrio.

 Detalle de la serigrafía impresa en uno de los camiones de LIMASA


También he de decir que en LIMASA es imposible entrar a trabajar si no tienes un conocido dentro o si te quieren meter ellos, al menos, es la habladuría que se tiene, que si bien no hay que hacer caso de los chismes, también se dice que cuando el río suena, agua lleva. Es también cierto que hay zonas en las que los barrenderos de LIMASA no reparan. Ni reparan, ni creo que entre en sus planes siquiera pasar aunque sea por compromiso.

Pero aún así, y pese a la prisa con la que circulan sus camiones en la noche, haciendo las mil y una pirulas para acortar la ruta con total impunidad, como si fuesen suspiros del mismo diablo, y que afamados son además de realizar locuras como caballitos con sus camiones de limpieza (aunque pueda ser un caso aislado) o la velocidad endemoniada que alcanzan al circular por afamadas zonas como es la Calle Bodegueros y otras tantas, superando con creces los limites permitidos. Descontando todo esto, son un excelente servicio de limpieza hoy en día, que se ha ido superando hasta alcanzar que una Málaga tan sucia a causa de un maleducado civismo imperante por parte de la mayoría de los ciudadanos, llegue a ser, poco a poco, una ciudad más limpia y digna de la imagen que se merece tener, obras aparte.

viernes, 18 de noviembre de 2011

La "Manquita" ¿Encanto o vergüenza?

Vista de la catedral de Málaga desde su fachada principal, una catedral que nunca terminó de construirse

Una de las joyas renacentistas más valiosas de Andalucía a medio hacer. La Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación, alias "la manquita" es la Catedral de Málaga. Una catedral que se encuentra dentro de los límites que marcaba la desaparecida muralla árabe, formando un gran conjunto arquitectónico junto con la próxima Alcazaba y el Castillo de Gibralfaro. Construida sobre el solar de la primitiva mezquita aljama, el lugar donde los Reyes Católicos Isabel y Fernando ordenaron erigir un templo cristiano a los pocos días de conquistar la ciudad en 1487. Fue "construida" entre 1528 y 1782, los primeros planos góticos derivaron en un proyecto renacentista en cuyas trazas participaron Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira. La Catedral es una síntesis de estilos arquitectónicos en el que prevalece el renacimiento sobre el primer gótico de la antigua fábrica y los elementos barrocos añadidos desde principios del siglo XVIII.

Parece ser que el afamado arquitecto Enrique Egas, venido desde Toledo en compañía del maestro cantero Pedro López ya emite un primer informe en el año 1528 sobre sus trazas, tres años después de que el cabildo decidiera erigir un nuevo templo, siendo el mismo Pedro López, el encargado de dirigir las obras de la cabecera, diseñada por uno los grandes maestros de la época, Diego de Siloé.

Después de un período de inactividad el Cabildo hace venir en 1549 a Andrés de Vandelvira, pasando el encargo al año siguiente a manos de Hernán Ruiz II, y luego a Diego de Vergara, y a su hijo de igual nombre; quienes trabajan en esta catedral hasta casi el final del siglo XVI. Así, por estas fechas ya estaban en pie la cabecera y la Sacristía. Para entonces habían participado en la construcción todos los grandes maestros del Renacimiento andaluz, y se consagra la catedral en 1588.


Vista de "la Manquita" desde el hotel "Málaga Palacio"

Este enorme templo durante toda su edificación se vio envuelto en constantes vicisitudes e interrupciones hasta bien entrado el siglo XVIII cuando, en 1782 y con una de las torres de la fachada principal aún sin acabar, se pone fin a un largo proceso constructivo. Se cree que el dinero destinado a la finalización de la torre sur se utilizó para ayudar a los Estados Unidos durante su independencia, como se indica en una placa en la base de la torre, aunque investigaciones de registros deducen que el dinero se empleó en el acondicionamiento del Camino de Antequera. El caso es que esta condición de inacabada le da a la Catedral el sobrenombre de La Manquita.

Son pocos los malagueños que conocen la verdadera historia sobre su icono más representativo, sin olvidar al Castillo de Gibralfaro y la Alcazaba. Éste monumento, catalogado como Bien de Interés Cultural y declarado como Monumento Histórico Artístico el 3 de junio de 1931, es motivo de polémica y discrepancia de opiniones entre los malagueños, pero lejos de esto, debería ser unánime el sentimiento de indignación ante la pasividad que se ofrece a la hora de contemplar la idea de terminarla, tal y como se observa en los planos de su construcción.


Catedral de Málaga. Los haces de luz representan lo que sería la torre que le falta construida

Es una obra maestra que representa nuestra historia, y si bien es cierto que las antigüedades deben respetarse, no es una violación de este código no escrito, terminar una obra viva (y no una antigüedad) que merece ser completada para poder escribir una página más que engrandezca el orgullo de todos los habitantes de esta ciudad con tanta magia y encanto, y a la vez le de un toque de distinción, haciéndose respetar así, una población que demuestra a diario determinación en el conjunto de la personalidad de cada uno de sus componentes. Es por tanto, un golpe en la mesa para reivindicar que esta ciudad es grande, importante, goza de unas características únicas y privilegiadas y debe ocupar un sitio mucho más alto en la escala de valoración popular de las ciudades españolas, y con mayor razón andaluzas.


"La manca" vista desde el suelo en el exterior

Es por tanto necesario, terminar un proyecto que en su día comenzaron nuestros antecesores, y que por ello debería ser motivo de mayor respeto, ya que, como siempre se dice, debemos respetar a nuestros mayores porque son mas sabios, pues bien, si consideraron grandes figuras como fueron los reyes católicos que Málaga debía disponer de un monumento de tal envergadura en nuestra ciudad, ¿quiénes somos nosotros, simples predecesores, para abandonar un proyecto que en su día fue considerado importante?; ¿quién es el que crea un sentimiento surgido de lo más intrínseco de nuestro ser, meditado con la razón y movido por los sentimientos, y después lo abandona sino es un ser sin principios?, ¿quién propone crear un símbolo histórico y lo deja a medio hacer por falta de unos recursos que no son más que símbolos creados por nosotros mismos al fin y al cabo (me refiero al dinero) y después no lo termina por falta de coraje?.

Nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos.

Surgimos, aprendemos, nos perpetuamos y damos paso a lo nuevo, pero siempre dejando lecciones enseñadas, valores adquiridos, conocimientos arraigados que nunca debemos dejar de lado, por más que las sociedades avancen, es por ello que si se nos presenta la oportunidad, debemos dejar nuestro saber en manos de todo lo que tenga que venir, y nuestra "Manquita" debe ser un encanto acabado, no la vergüenza de la representación de lo más feo de la humanidad, la desgana y la falta de valores.

Nuestra catedral debe acabarse, por todo lo que fuimos y lo que seremos.


"La Manca" nocturna reflejando su encanto y el de su ciudad

Para más información:



Por favor, no olvides votar en la encuesta sobre si debe o no terminar de construirse la catedral de Málaga, al final de la página principal del blog, en la parte mas baja. Solo tardarás unos segundos, dirígete al final de la página pinchando este enlace y desplazándote hasta el final; después selecciona lo que mas esté acorde a tu opinión.

Muchas gracias.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Las cosas de palacio, van despacio, y más si hay crisis

Diario de un malagueño cualquiera


Un boquete cualquiera de los innumerables que existen en las obras del metro

En Málaga, el 22 de Noviembre de 2011. A las 22:11 de la noche.


11 días, 11 horas y 11 minutos habrán pasado desde el día 11 del mes 11 del año 11, y no, desde esa compilación de onces no nos ha tocado ningún cupón premiado de la ONCE, pero aun así, en Málaga, CAPITAL DE LA COSTA DEL SOL (se echa en falta en el lenguaje escrito una expresión que represente al eco), seguimos teniendo más de 11 problemas, y no es mucho mas de 11 euros lo que podemos gastar al día la mayoría de los mortales. Es por ello que hoy quiero contarles entre once y once mil quejas de los inconvenientes que nos suponen a los malagueños, que somos esas personas que vivimos aquí, que las obras del metro no hayan clausurado en esta fecha tan completa de números uno.

Es impresionante que una ciudad como Málaga, flor de la Costa del Sol, tenga en su haber más de 60 parados nuevos cada día. También lo es que esta ciudad, la cual debiera ser digna de un renombre importante, no haga nada por ganarse la popularidad y no sepa aprovechar su potencial de buen clima, sol, playa y trato más que amable creando infraestructuras y atracciones turísticas de verdad. El Tivoli no cuenta como parque temático, en serio, ya vale. Una mala gestión del parque de Málaga haciendo desaparecer su esplendor y sus características que lo diferenciaban como uno de los que más especies reunía en lo que a flora se refiere de toda Europa tampoco ayuda. Quizás tampoco ayude la ausencia de al menos, como mínimo, un rascacielos, como toda ciudad cosmopolita que se precie; o una gestión más efectiva en la limpieza y concienciación sobre la importancia de mantener limpia nuestra ciudad a los numerosos ignorantes pobrecitos que pueblan nuestras tierras, sin culpa de su desconocimiento. Descontando estas y otras muchas deficiencias, nuestra ciudad padece sin duda el más grave de los asedios que hasta su historia ha padecido tras la instalación de supercable en Málaga.

Las obras del metro no solo inoportunan a los ciudadanos, que sin duda es lo más importante que debemos considerar, ya que somos sus ciudadanos los que día a día sufren estos agravios, sino que también repercuten al turismo.

Pueda pasar que tengamos que aguantar numerosos cortes de calles, sin previo aviso, de un día para otro, o quizás que donde ayer habían dos o tres carriles ahora solo hay uno, o dos, pero a cual más bacheado. Quitemos la consideración de que las alcantarillas se hayan convertido en boquetes, bien por movimientos de tierras, o bien por asfaltar mal y con prisas una carretera que más que su función cumpla la de convertir la conducción por la calzada en una atracción de feria de serie b. Obviando badenes o resaltos innecesarios y exagerados colocados para "¿aminorar la marcha?" en zonas que parecen circuitos que bien pudieran haberse inspirado en cualquier pista de karting, y los riesgos que ello supone tanto para conductores como viandantes, es más que un perjuicio que en tiempos de crisis, dónde, según nos enseñan en la escuela, hay que hacer gasto y mejorar en infraestructuras e invertir en obras para crear empleo y generar el movimiento del capital, una ciudad que basa su economía en el turismo se encuentre tan afeada, deteriorada o destruida por las obras de un metro que hace de todo menos su función, avanzar.

 Las zonas con un círculo en rojo son zonas afectadas por obras del metro en la playa

Es indignante que la Junta no ponga remedio a la situación que los malagueños vivimos, y es que, intentando no pensar mal, debe ser que se han olvidado que en esta tierra nos dedicamos a vivir del turismo y que, lógicamente, el turismo no se quiere quedar tantos días como debieran quedarse en una ciudad que pareciese estar viviendo una posguerra en la que todo son derrotas.

Una ciudad que debería ser referencia de calidad de vida en España, y que debería estar a la altura, por sus características y su capacidad de atracción de turismo, de las grandes ciudades del mundo, se encuentra en horas bajas frente al turismo, que si bien está creciendo no es por ayuda de esas personas que gobiernan y que bien podrían decirse: -Oye, en Málaga hay chicha, ¿por qué no potenciamos eso con esfuerzo y así todos pillamos tajada aunque sea por cercanía y de rebote?-. En cambio no dejan de recaudar fondos de unas multas sobre unas prohibiciones que cada vez se alejan más de los principios de libertad que todo pueblo, y más uno tan fresco como Málaga, debe tener como estandarte, en vez de convertir esta ciudad en una especie de miniparaíso en el que todo se rigiese un poco más por el libre albedrío que suele llevar como base el carácter de toda persona del sur, siempre un poco mas divertida y despreocupada que el ciudadano del norte. Multas que sirven para pagar de todo menos el avance de las obras del metro, que... impasible al tiempo, sigue ahí, parado, como la ciudad, acompañándonos día tras día y sin llegar a molestar tanto como para que alguien ponga remedio, como un coche abandonado en una buena plaza de aparcamiento. Daños inapreciables pero igualmente, daños, que nos hacen entrar en un círculo vicioso en el que la crisis llama a la estanqueidad, y la estanqueidad a la crisis.

 Escavadoras dentro de la playa en temporada de verano. Lamentable

Y es que de donde no hay no se puede sacar, por eso hay que traerlo de fuera, pero nada vendrá de fuera sino hay un reclamo atractivo.

obras en el paseo marítimo de Huelin, en Málaga. Instauradas desde verano hasta la fecha.
 

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lunes, 10 de octubre de 2011

El nuevo despotísmo ilustrado

Sigue existiendo en Málaga un despotísmo ilustrado hacia nosotros, los del pueblo llano, sus ciudadanos de a pie.

Cuando circulaba el pasado día 6 de Octubre con mi vehículo por la curva de la Plaza Manuel Azaña en conexión con la calle Corregidor Francisco de Molina en dirección a lo que antigüamente se consideraba rotonda del barrio de los corazones, actualmente eliminada por la necesidad de convertir dicha calle en una acometida para desviar el tráfico a consecuencia de las obras del metro, cuando de pronto y sin previo aviso, tuve que detener mi marcha al encontrarme en el carril por el que circulaba una extensa hilera de coches patruya de la policía estacionados en dicho cauce viario.

Detalle de la via sita en Calle Corregidor Francisco de Molina, con los vehículos en cuestión al fondo



Existiendo tan solo dos carriles en este tramo, ya que uno de ellos ha quedado reservado para el paso de los taxis y autobuses, lo cual también es incomprensible ya que, por dicha calle no existe tal grueso de tráfico como para tener que destinar tal cometido al transporte público, si bien mas pareciera quererse realizar esta faena para asegurarse la puntualidad del servicio evitando las "paradas de emergencia" que los particulares realizan frente al instituto Salvador Rueda para recoger a sus vastagos. De los tres carriles existentes solo uno era transitable, pero era de agradecer que el carril que habían cortado fuese aquél que desemboca en una acera que pareciese haber sido concebida a base de percutirse a golpe de martillo neumático, que son esos que tanto ruido hacen en las obras al picar el suelo como si de un cincél gigante se tratase, y tras ello haber sido cementado dicho tramo como el que lo hace con prisa por terminar, y que habían convertido en una carretera, mas bacheada aún que el resto de tramos de nuestra Málaga en obras.

Vehículos mal estacionados en la calzada


Peor era la situación en la acera de la calle Corregidor Francisco de Molina cuando, al transitar por la acera cercana a la comisaria encontrabas que también existía una hilera de vehículos estacionados en batería que imposibilitaban el paso al viandante. Como si los deberes hacia la ética y la ley no existieran por parte de lo que se podría considerar como "el estamento privilegiado", habían tomado la decisión de estacionar los vehículos, los cuales presupongo "inservibles", sobre la acera, dispuestos de un modo que hacían que tuvieras que verte en la decisión de abandonar la acera y aventurarte a la calzada de una zona de seguridad o, más allá, de una calzada dispuesta para acometer un volúmen de tráfico lo bastante grande como para tener que destinar un carril bus a la susodicha; también podías optar por cambiar tu dirección, modificando tu itinerario para sortear el obstáculo y llegar a tu destino.


Coche patruya estacionado sobre la acera


Si obviamos lo crispante del despotísmo ilustrado al que se intenta someter a la ciudadanía de Málaga, del cual quiero recordar el lema: "Todo para el pueblo pero sin el pueblo", es evidente que constituye un riesgo importante el situar tal cantidad de vehículos por más segura que sea la zona. No es de mal gusto recordar que no hace mucho hubo un incidente en el que varios coches patruya salieron ardiendo a manos de un individuo, razón de más por la que las medidas de seguridad en ese aspecto deberían ser mas estrictas debiendo evitar la aglomeración de un número tan grande de unidades de factor de riesgo por parte de las autoridades.

Es de destacar que anteriormente se habían situado en la misma via y de forma más incordiosa los nuevos vehículos de la policía del modelo C4 de la casa citröen, aparcados en oblicuo donde después estacionarían los "antigüos" vehículos patruya, eso sí, esta vez en línea, pero no por ser mas discretos o cívicos sino porque simplemente cabían, al ser menor en número.

Es totalmente necesario tener vehículos de última gama en el cuerpo nacional de policia pero no arreglar las calles de una Málaga deteriorada que vive del turismo y que aunque se encuentre en obras por el metro debe guardar una imágen. También es necesario multar a los vehículos que paran a hacer sus gestiones en doble fila por la necesidad evidente de la falta de estacionamiento pero no dar ejemplo con acciones como esta, o a los ciclomotores y motocicletas por adaptar su conducción intentando agilizar el extenso paseo que supone ir de un sitio a otro a causa de las numerosas modificaciones que sufre la circulación malagueña. Es imprescindible agobiar a un pueblo en crisis que hace malabares para sobrevivir pero no escatimar en gastos como este o el de los continuos paseos en helicóptero que salen cada mañana puntuales y vuelan por las zonas bajas de los barrios de Málaga con el consiguiente riesgo que ello implica, si bien recordamos que no es raro que una de estas aeronaves sufra algún accidente puntual pero frecuente, al menos asi lo hacen constar los medios de comunicación que día a día nos venden; como en todo, tendrá que ocurrir alguna desgracia para que se reaccione. ¿Hasta cuando?.




Fachada trasera de la comisaria central vista desde el plano donde se situaba la rotonda de los corazones